Hoy en P&P un cliente de 70 años nos contó que vivía una situación sorprendente.
A su edad, se sentía más joven que a los 20.
Casado, respetable empleado público, lector de Pushkin y un convencido
de que enamorarse, vale la pena.
Esta conversa y la tercera chinita sorprendida paseando por mi brazo (o será la misma?)
me han devuelto el alma al cuerpo (al menos una parte de ella).
Marita Chambers, el regreso
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Lanzamos *Contorna* porque confiamos en la repetición (al menos como la
entiende Kierkegaard): “la repetición es la realidad y la seriedad de la
existenc...
Hace 3 días

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