Las palomas que habitan la iglesia frente a mi casa no quieren entender
que el verano ya se fue, que el calor abrasador es cosa del pasado,
que las risitas y coqueterías ya no lucen como antes,
que lo gris del día les combina estupendo y que más mejor que se guarden luego,
que en cualquier minuto se larga la tormenta.
¡miren que de procreación ya es suficiente!
Diario de un profesor
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(anterior)
En todo proyecto colectivo llega un momento en el que hay convocar a
personas para que se integren, y la confianza es la única llave útil en
...
Hace 3 días

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