Mostrando entradas con la etiqueta personal velocity. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta personal velocity. Mostrar todas las entradas

lunes, 22 de julio de 2024



 is there anybody out there?


is there anybody in there?


is there anyone in there?



I’m back




jueves, 25 de junio de 2015

A Flower Is Not A Flower


Es difícil no ver con los ojos lo que los ojos no ven.
Así, insistimos en calificar la existencia 
a partir de lo que creemos es conocimiento,
cuando es solo experiencia,
memoria,
creencia.

El conocimiento no se acumula pues no es un objeto
es un verbo
un modo de ejercer la mirada
sin filtro, sin color
desnuda.

No confundir vacuidad con insustancial.

La vacuidad carece de aquella realidad
donde somos individuos,
porque todo lo que existe es interdependiente.
Entonces no se trata de ver ni de ser vistos, 
se trata de la mirada misma.

Lo insustancial, eso es otra cosa
es lo vano, lo estéril, lo hueco
donde no cabe la conciencia ni el entendimiento
solo el ego de creer que vemos
y que nos ven.  





martes, 1 de abril de 2014

¿Qué parte de la persona se pierde cuando se pierde la memoria?
Ese que era, sigue siendo el mismo cuando olvida?
Cuando los fragmentos de su historia se desordenan en innumerables nuevas historias?
Cuando de pronto las palabras no vienen a los labios.
Cuando estar perdido es estar simplemente.
¿Qué parte de la persona se pierde cuando olvida tu nombre?



miércoles, 28 de abril de 2010

PERSONAL VELOCITY

El tema del tiempo,
hoy en día,
pareciera ser sólo un tema de falta de tiempo.

Todos los días,
en alguna conversación de la que participo,
se deslizan frases como,

"es que no tengo tiempo"

"el tiempo no me alcanza"

Como si el tiempo pudiera cogerse entre las manos,
como si fuera una moneda de cambio.

"Time is money" dicen los gringos,
pero en verdad no lo es.

No hay que engañarse.

Ni creer que incluso nuestro tiempo
le pertenece más a otro que a nosotros mismos.

Porque al fin y al cabo el tiempo corre,
o camina,
o se detiene,
más allá de cualquier voluntad o deseo,
sin que podamos controlar, si quiera,
una parte de él en nuestros relojes y agendas.

Desde hace un tiempo,
no podría precisar si corto o largo,
me doy cuenta de que salir del lugar común
de la falta de tiempo
no es tan difícil.

A veces basta con girar una esquina antes,
con cambiar de planes,
con hacer simplemente algo, o nada,
o hacer muchas cosas,
porque se quiere,
porque dan ganas,
porque a pesar de nuestros enormes esfuerzos
se vive más allá (o acá) de ellos.

Entonces la pregunta no es cuánto tiempo
ni dónde lo consigo...

En vez de preguntar,
mejor
detenerse y buscar una velocidad personal.