Hoy en P&P un cliente de 70 años nos contó que vivía una situación sorprendente.
A su edad, se sentía más joven que a los 20.
Casado, respetable empleado público, lector de Pushkin y un convencido
de que enamorarse, vale la pena.
Esta conversa y la tercera chinita sorprendida paseando por mi brazo (o será la misma?)
me han devuelto el alma al cuerpo (al menos una parte de ella).
Querido diario (7) La tormenta perfecta
-
Por Daniel Link para *Perfil*
1. La tormenta de febrero se desató sin anuncio previo. No me refiero sólo
a la variación climática sino a la situación que a...
Hace 12 horas

No hay comentarios:
Publicar un comentario